
#48 - Cómo mejorar la comunicación con niños y adolescentes
El programa plantea dos situaciones habituales: un niño pequeño que no responde cuando le piden que se ponga los zapatos y una adolescente que no deja el móvil. Presenta la pregunta de por qué no hacen caso y anticipa que las causas son diferentes.
Se explica que los niños aún están desarrollando herramientas para mantener la atención y cambiar de actividad. Se propone entender la situación desde sus capacidades y no dar por hecho que ya dominan esas habilidades.
La conversación describe los pasos que necesita un niño: dejar la actividad, escuchar y comprender la instrucción y mantenerla en la mente. También aborda la atención sostenida, las pantallas y la dificultad de abandonar una actividad que le gusta.
Se recomienda acercarse a la altura del niño, interesarse por su juego, establecer contacto y dar una instrucción clara. También se aconseja avisar con antelación y presentar las tareas de una en una, en pasos manejables.
Se cuenta el uso de una pizarra con las actividades de la mañana para que el niño conozca el orden y marque lo que va completando. También se habla de planificar y de enseñar dónde se guarda cada cosa.
Se distingue la situación adolescente de la infantil: el joven comprende la instrucción, pero puede vivirla como una imposición mientras busca autonomía. Se propone hablar en frío, elegir las batallas y crear momentos compartidos sin convertirlos en exigencias.
Ante la culpa y la distancia en la relación con los adolescentes, se destacan la comunicación, los momentos de calidad, la conexión y la compasión hacia uno mismo. Reconocer que uno se ha equivocado se presenta como una forma de retomar el vínculo.
Te oye pero no te escucha ¿por qué?

